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Reseña Histórica
Pro Dr. Antonio Nores Martínez

Para obtener una mayor talla sin perder el valor y darle al mismo tiempo un instinto campero, hube de hacer una serie de cruzamientos valiéndome de padrillos y madres elegidos entre los de sangre pura, Bull-dog, Gran Danés, Mastín de los Pirineos, Bull-terrier y Boxer, conservando siempre como base y guía los viejos perros de combate cordobeses a los que tantas veces vi realizar proezas de coraje en la lucha, en la que eran excelentes por el atavismo de tantas generaciones de peleadores.

Seleccionando de generación en generación y haciendo varias familias de los ejemplares que, a mi juicio, reunían las condiciones somáticas y psíquicas que buscaba fijar, y eliminando toda unidad que no respondiera satisfactoriamente en una pelea de fondo, hemos llegado a fijar definitivamente, en virtud de leyes biogenéticas, una nueva raza que llamamos DOGO ARGENTINO, en homenaje a nuestra Patria y que defino como:"El más perro de todos los de presa y el de más presa entre todos los perros de todas las razas". Esta afirmación, que parecería exagerada y propia del entusiasmo del criador, está respaldada en cientos de hechos, que no es mi intención relatar, pero que a medida que los aficionados del país conozcan la nueva raza, me irán dando la razón

NOCIONES DE BIOGENÉTICA CANINA TENIDAS EN CUENTA PARA LA FORMACIÓN DEL DOGO
En el perro, como en todos los seres de la creación, el hábito o constitución morfo-ponderal responde a la adaptación del organismo al medio; y esta constitución es fijada por la herencia a través de las generaciones, y del tipo o constitución morfológica se pueden deducir las cualidades de la raza.


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